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Información sobre Drogas

A continuación podrás encontrar información organizada sobre los diferentes tipos de drogas y las consecuencias que tiene su consumo para el organismo. 

Alcohol

El alcohol es la droga más consumida en el mundo entero y su uso genera graves y costosos problemas sociales. En Chile, su uso supera por mucho el de cualquier droga ilícita (marihuana, cocaína y/o pasta base). En cuanto a la intoxicación por alcohol, la ayuda médica será necesaria si la persona mezcló con la bebida alguna droga depresora.

En ese caso, el efecto depresor será potenciado con peligro de fallas cardiorrespiratoria y nerviosa severas. Si no es el caso, sólo queda esperar a que su organismo procese el alcohol ingerido, evitar que la persona maneje un automóvil y que no descienda su temperatura corporal.

Psicofármacos

Los psicofármacos son sustancias químicas que actúan sobre el sistema nervioso central y que se usan para el tratamiento de los trastornos de la salud mental. Los psicofármacos son recetados para tratamientos médicos y bajo supervisión profesional por tiempos limitados, sin que traigan mayores consecuencias. Sin embargo, el riesgo aumenta cuando las personas se automedican, provocando trastornos del sueño, irritabilidad, crisis de pánico, depresiones.

También dificultan el desarrollo de tareas motoras y generan alteraciones de la memoria.

Cocaína

Efectos en el organismo:

Efectos inmediatos (con dosis moderadas)

-Ausencia de fatiga, sueño y hambre.
-Exaltación del estado de ánimo.
-Mayor seguridad en sí mismo.
-La persona se percibe como alguien sumamente competente y capaz, disminuyen las inhibiciones.
-Aceleración del ritmo cardíaco y aumento de la presión arterial.
-Aumento de la temperatura corporal y la sudoración.
-Reacción general de euforia e intenso bienestar.
-Cuando el uso es ocasional, puede incrementar el deseo sexual y demorar la eyaculación, aunque es posible que dificulte la erección.

Con dosis altas, algunos efectos pueden ser:

-Ansiedad intensa y agresividad.
-Ilusiones y alucinaciones.
-Temblores y movimientos convulsivos.
-La sensación de bienestar inicial suele ir seguida por una bajada que se caracteriza por cansancio, apatía, irritabilidad y conducta impulsiva.

Riesgos:

-Complicaciones siquiátricas: irritabilidad, crisis de ansiedad, disminución de la memoria y de la capacidad de concentración.
-“Sicosis cocaínica”: consiste en un brote de ideas paranoides que llevan a la persona a un estado de confusión, pudiendo producir crisis de pánico y alucinaciones.
-Apatía sexual o impotencia.
-Trastornos nutricionales (alteración del apetito).
-Alteraciones neurológicas (dolores de cabeza o accidentes vasculares, como infarto cerebral).
-Cardiopatías (arritmias, infartos e isquemias).
-Problemas respiratorios (disnea o dificultad para respirar, perforación del tabique nasal).
-Importantes secuelas sobre el feto durante y después del embarazo (aumento de la mortalidad en el período cercano y posterior al parto, aborto y alteraciones nerviosas en el recién nacido).
-Puede provocar dependencia.

 

Marihuana

Nombre científico: Cannabis Sativa.
Nombre popular: marihuana, yerba, macoña, ganya, pito, cuete, caño, porro, huiro.
Clasificación: Depresor
Forma de consumo: La marihuana generalmente se fuma, en cigarrillos hechos a mano o en pipas especialmente diseñadas (a veces con cañas largas o pequeños depósitos de agua para enfriar el humo, que suele alcanzar altas temperaturas). También se come (en queques o galletas).
El “hachís” es la resina de cannabis desecada y se fuma mezclado con tabaco.

 

Efectos en el organismo:

Los efectos son de rápida aparición y varían según la dosis, el tipo de cannabis y el estado anímico y físico del individuo que la consuma.

Efectos inmediatos:

Dosis bajas

Inicialmente pueden producir sensaciones placenteras de calma y bienestar, aumento del apetito, euforia, desinhibición, pérdida de concentración, disminución de los reflejos, ganas de hablar y reír, enrojecimiento de los ojos, aceleración del ritmo cardiaco, sequedad en la boca y garganta, dificultad para ejecutar procesos mentales complejos (rendir un examen, por ejemplo), alteraciones de la percepción temporal y sensorial, y puede disminuir la memoria a corto plazo. A ello le sigue una segunda fase de depresión y somnolencia.

Dosis elevadas

Puede provocar confusión, letargo, excitación, ansiedad, percepción alterada de la realidad y, de manera más inusual, estados de pánico y alucinaciones.

Efectos a largo plazo:

Destaca el “síndrome amotivacional” (disminución de la iniciativa personal), unido a una frecuente baja de la capacidad de concentración y memorización.

La estructura química del cannabis es muy compleja y no se conocen aún las secuelas producidas por todos sus componentes. Sí se puede afirmar que los fumadores de marihuana o hachís inhalan profundamente el humo sin filtrar y lo retienen en los pulmones tanto tiempo como pueden, siendo más nociva para el sistema respiratorio que el tabaco. Su uso también se ha asociado a la aparición de enfermedades como sinusitis y bronquitis.

Asimismo puede causar alteraciones en los sistemas reproductores masculino y femenino (infertilidad, por ejemplo) e inmunológico. Como el compuesto activo de la marihuana (tetrahidrocannabinol) atraviesa la barrera placentaria y mamaria, su consumo supone un riesgo para el feto tanto durante el embarazo como en la lactancia.

Puede generar tolerancia y dependencia, con el consecuente síndrome de abstinencia en caso de que se suspenda bruscamente el uso de la droga. Esto deviene en ansiedad, insomnio, irritabilidad, depresión y anorexia, entre otros síntomas.

Ritmo cardiaco y presión sanguínea:

Puede producir aumento temporal de la frecuencia cardiaca según la dosis usada. El consumo de cannabis puede ser peligroso para aquellos que padecen hipertensión, enfermedades cerebrovasculares y arteriosclerosis coronaria.

Congestión conjuntiva:

Con la ingestión e inhalación de cannabis se produce un enrojecimiento de los ojos debido a la dilatación de los vasos sanguíneos del globo ocular.

Desempeño sicomotor:

Puede producir temblores e inestabilidad si el fumador se encuentra de pie. Dificulta el desempeño ante tareas complejas. El consumidor de cannabis tiene incapacidad de prestar atención constante y de asimilar complejos procesos de información. Se dificulta el manejo de automóviles, pilotaje de aviones y la operación de otras máquinas. Estas deficiencias pueden durar hasta 10 horas después de iniciados los efectos del cannabis.

Efectos respiratorios:

El cannabis, ya sea como marihuana o hachís, contiene tanto alquitrán como el tabaco. Los fumadores de cannabis desarrollan una menor capacidad de difusión pulmonar y un flujo expiratorio forzado (botan el aire de los pulmones con dificultad), puesto que inhalan muy profundamente, retienen el humo en sus pulmones por un período más largo de tiempo y fuman el cigarrillo completo. Además, el humo no es filtrado.

Su uso crónico está relacionado con la aparición de bronquitis, asma y sinusitis. Asimismo, hay evidencia de que el humo del cannabis y sus residuos contienen sustancias carcinógenas relacionadas con cambios celulares malignos en el tejido pulmonar.

Efectos sicológicos:

Esta droga actúa sobre la corteza cerebral, principalmente en las áreas que controlan la movilidad de los miembros, órganos sensoriales y el comportamiento.

Entre los tipos específicos de desempeño sicológico que se afectan por su consumo, se incluyen la sustitución de dígito-símbolos (cambio de significados del entorno), unión de dígitos, sustracción serial (incapacidad de seguir una secuencia lógica), comprensión de lectura y aumento de la percepción del tiempo. Mientras más compleja, menos familiar y más difícil sea la tarea, peor será el desempeño.

También se altera la percepción de la visión, el sonido y el tacto; afecta el estado de ánimo y la interacción social.

Estudios demuestran que el consumo crónico de la droga parece correlacionarse con una sicopatología manifiesta. Los que abusan del cannabis son psicológicamente similares a los que abusan de otras drogas.

En estudios con consumidores regulares de cannabis, éstos han manifestado desajustes en el trabajo y una incapacidad autorreconocida para enfrentar nuevos problemas. Además, se observó en ellos mayor hostilidad hacia sus pares, más casos de depresión y un grado mayor de ansiedad que los consumidores casuales.

Riesgos:

Está constatada la potencialidad del cannabis como un gatillador de sicosis y cuadros de delirios y alucinaciones en personas en riesgo. No todo usuario de cannabis experimentará necesariamente con otras sustancias más peligrosas, pero el riesgo existe.

Además, está el peligro de condicionar o limitar las posibilidades de vivir libre y autónomamente el desarrollo personal en los adolescentes. También crea una dependencia sicológica: el usuario apetece la droga por sus efectos.

Existen pocas posibilidades de sobredosis mortal por cannabis.

Tabaco

Nombre científico: Nicotiana tabacum.
Nombre popular: pucho, cigarro, cigarrillo.
Clasificación: estimulante del sistema nervioso central (entre quienes fuman, también produce un efecto de “relajación”).
Forma de consumo: se fuma.

 

Riesgos:

El fumar tabaco puede traer diversos riesgos. Su consumo es particularmente perjudicial durante el embarazo y en la etapa amamantamiento. Su uso abusivo es causa de tabaquismo y dependencia física y psíquica.

Daños:

El tabaco perjudica seriamente la salud, provocando una serie de afecciones respiratorias (como bronquitis crónica, enfisema pulmonar), cardiovasculares (infartos), úlceras al estómago y distintos tipos de cáncer (al pulmón, bucal, de laringe, etc.).

 

Pasta Base

Nombre científico: Pasta Base
Nombre popular: bazuca, angustia, pasturri, mono, marciano.
Clasificación: Estimulante
Forma de consumo: Se fuma mezclada con tabaco (mono) o con marihuana (marciano). También se consume en pipas o en antenas de televisión ahuecadas.
 

Efectos en el organismo:

Los efectos de fumar pasta base de cocaína (PBC) dependen de muchas variables: el tipo de preparación, la dosis, la frecuencia de consumo, las impurezas y adulteraciones que contenga, la motivación (estimulante, búsqueda de placer, antidepresiva), entre otras.

Cuando se fuma, el efecto es rápido e intenso (se demoran entre 8 y 40 segundos en aparecer y dura sólo unos minutos).

Etapas:

Los efectos que produce el consumo de pasta base se pueden dividir en cuatro etapas:

  1. Etapa de euforia
  • Euforia.
  • Disminución de inhibiciones.
  • Sensación de placer.
  • Éxtasis.
  • Intensificación del estado de ánimo.
  • Cambios en los niveles de atención.
  • Hiperexcitabilidad.
  • Sensación de ser muy competente y capaz.
  • Aceleración de los procesos de pensamiento.
  • Disminución del hambre, el sueño y la fatiga.
  • Aumento de la presión sanguínea, la temperatura corporal y el ritmo respiratorio.

 

  1. Etapa de disforia
  • Sensación de angustia, depresión e inseguridad.
  • Deseo incontenible de seguir fumando.
  • Tristeza.
  • Apatía.
  • Indiferencia sexual.

El consumo de PBC puede provocar sicosis o pérdida del contacto con la realidad, la que puede darse después de varios días o semanas de fumar con frecuencia y durar semanas o meses. Las alucinaciones pueden ser visuales, auditivas, olfatorias o cutáneas.

Otros efectos físicos:

  • Pérdida de peso.
  • Palidez.
  • Taquicardia.
  • Insomnio.
  • Verborrea.
  • Midriasis (dilatación de las pupilas).
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Sequedad de la boca.
  • Temblor.
  • Hipertensión arterial.
  • Falta de coordinación.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Picazón.

 

Riesgos:

La PBC es una sustancia muy adictiva. Esto porque la excitación y el bienestar que provoca son muy breves, lo que se acompaña inmediatamente de una fuerte sensación de angustia. Y evitarla es el motivo para seguir consumiendo PBC.

Salvo en casos muy extremos, la mayor parte de estos síntomas son reversibles con una abstención total y un tratamiento adecuado.

 

Inhalables

• Los inhalables son sustancias líquidas o volátiles que desprenden vapores que son aspirados por la nariz o la boca.
• Se trata de elementos químicos, por lo tanto, de alta toxicidad.
• Las sustancias que más se usan como inhalables son la parafina, bencina, aerosoles, gas y pinturas, como así también disolventes y pegamentos.

Efectos y consecuencias

Sistema nervioso central

• El uso de inhalables es muy tóxico para el organismo y puede provocar daño permanente al sistema nervioso central. Su consumo puede generar dependencia física y psíquica.
• Si se mezclan con alcohol u otras drogas aumentan el riesgo de alucinaciones y alteraciones de la conducta, lo que puede llevar a caídas y lesiones graves.

Sistema cardiovascular

• Cuando el consumo es habitual, sus consecuencias pueden ser crónicas como daño al corazón, hígado, pulmones y riñones.
• Inmediatamente después del uso pueden presentarse convulsiones o muerte súbita por arritmia, fallas cardíacas o asfixia.

Síntomas

Cuando una persona está abusando de este tipo de sustancias es posible que presente:

• Manchas de pinturas, pegamento u otras sustancias en la cara, manos o ropa.
• Envases vacíos de aerosoles y trapos o ropas mojadas con sustancias químicas. Olores químicos en el aliento o ropa.
• Dificultad para hablar o aspecto desorientado.
• Pérdida del apetito o nauseas.
• Nariz roja o con mucosidades, rinitis.
• Llagas o erupción en torno a la nariz o la boca.

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